La caída del cabello y la quimioterapia




La quimioterapia es un proceso oncológico que implica un sinfín de contraindicaciones y, aunque parezca increíble, la pérdida de cabello es una de las secuelas que mayor preocupación produce en quienes reciben dicho tratamiento. 

¿Qué causa la caída del cabello?
Los fármacos que se administran al paciente durante una quimioterapia interfieren en el ciclo de vida del cabello, haciendo que éste comience a caerse de manera repentina. El medicamento que se utiliza en este proceso provoca una detención en el crecimiento capilar (etapa anágena) y causa un cambio inmediato a la etapa de descanso (telógena). Por esta razón, el paciente es propenso a experimentar la pérdida de cabello. 

La caída desencadenada por este tratamiento puede manifestarse a las 24 o 48 horas después de la primera sesión, y dicha pérdida puede presentarse en zonas como la cabeza, las cejas y las pestañas, entre algunas otras partes.

La quimioterapia radica en suministrar una mezcla de medicamentos cuyo objetivo es impedir el desarrollo incontrolado de las células cancerosas en el cuerpo. Sin embargo, a diferencia de otros procedimientos como las terapias controladas, la quimioterapia no es un tratamiento selectivo y arremete contra todas las células, sin hacer diferencia entre las consideradas benignas o malignas. Los folículos pilosos posen un ciclo divisorio más elevado que las demás células de nuestro cuerpo y, como consecuencia, se ven más damnificadas por dichos productos. No obstante, contrario a lo que ocurre con las células cancerosas, las células benignas consiguen regenerarse a sí mismas y esto permite que secuelas como la caída del cabello sólo sean efectos temporales. 

Es importante mencionar que la quimioterapia no siempre provoca la caída del cabello, esto depende particularmente de la clase de fármaco empleado en el proceso y de las dosis suministradas.

La caída del cabello tiende a producirse tras el primer ciclo de quimioterapia y éste puede ser un acto inmediato o un transcurso lento y paulatino. Puede manifestarse homogéneo, o caerse sólo por zonas y afligir algunas áreas del cuerpo. Casi en la totalidad de los casos, es a partir de los 3 o 4 meses después de concluir el procedimiento cuando el cabello crece de nuevo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que es posible que presente variaciones de textura e inclusive cambios en el color. 

Te recordamos que, si tienes alguna inquietud o deseas ampliar tus conocimientos sobre los distintos trastornos capilares, estamos a tu entera disposición para dar luz a todas tus dudas. Además, puedes contactarnos a través de nuestro formulario o de forma telefónica para concertar una cita completamente gratuita y resolver cualquier pregunta al respecto.

No olvides que en Kaloni somos tu aliado para vencer la caída de cabello y, desde nuestras clínicas persistiremos para llevar nuestras soluciones a los niveles más altos de excelencia y calidad. Nuestro objetivo siempre será solucionar tus problemas capilares, elevar tu autoestima y reconquistar tu imagen perdida. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *